Wilster evitó multa de 330 mil dólares y sanción de tres años

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Wilstermann logró eludir una sanción de tres años para no participar en un torneo internacional organizado por la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) y una multa de 330 mil dólares, al lograr participar, aunque sea con un equipo “prestado”, en la Copa Libertadores de América de este año.

Ahora que Wilstermann está eliminado de la Copa Libertadores de América y finalizará su participación en el torneo continental este martes ante Jaguares en el Félix Capriles, las críticas sobre la determinación de

realizar el acuerdo con el grupo inversor American Football Inc., no se dejaron esperar porque no se hizo una mejor campaña y el plantel se quedó en la cola del Grupo 6 del torneo continental.

Las críticas apuntaron a que Wilstermann debió participar en la Copa Libertadores de América  para mostrar a sus jugadores juveniles, de la cantera y propios, en vez de ser una vitrina para que la empresa patrocinadora exhiba a futbolistas extranjeros para después venderlos a diferentes equipos.

Los más radicales, señalaron que era mejor que Wilstermann presente una excusa ante la Conmebol para no competir en esta edición de la Libertadores y así, evitar sanciones.

Ante estas críticas, el presidente de Wilstermann, Víctor Hugo López, aclaró ayer en conferencia de prensa que la institución “aviadora” se vio en la necesidad de buscar una forma de participar en el certamen con “decoro”, porque una vez que descendió de categoría, se quedó sin jugadores ya que todo el plantel dejó al club salvo aquellos jugadores juveniles que son de la cantera.

Estos, de acuerdo al dirigente, no podían servir de “carne de cañón” en un campeonato internacional, para recibir presumibles goleadas en condición de local y visitante.

Estar presente en la Copa Libertadores de América, era una necesidad grande para Wilstermann,  argumentó López, teniendo en cuenta que el reglamento de la Copa Libertadores señala que un club clasificado que desiste de participar en el certamen, no podrá jugar en los siguientes tres torneos a los que clasifique y en el caso que presente su excusa una vez ya sorteada las series, deberá pagar 100 mil dólares a cada club por el dinero que percibiría por su condición de local, además, 10 mil dólares para la Conmebol por cada partido de local que debía jugar, en el caso de Wilstermann, en el estadio Félix Capriles.

Luego de perder la categoría profesional en 2010, Wilstermann se sumergió en una crisis deportiva, institucional y económica, el monto de las deudas superan los 400 mil dólares, motivo por el que según el presidente “aviador”, el premio de la Copa Libertadores estaba ya comprometido para cubrir parte de este monto, y no existían fondos para realizar contrataciones (que implican concentraciones y sueldos) de algún refuerzo de primer nivel y menos, para realizar los viajes a México, Ecuador y Brasil, los países de sus contrincantes del Grupo 6.

Ante esta situación, la mejor opción fue ofrecer el cupo de la Copa, como una vitrina para que alguna empresa inversora pueda mostrar a sus jugadores. El acuerdo llegó con American Football Inc., bajo las siguientes condiciones:

Se otorgó a los inversores un tercio del premio por la Copa, es decir, 110 mil dólares, además del 50 por ciento de la recaudación en los partidos de local. En contrapartida, American Football, podría traer a jugadores para mostrarlos, pero contraer a su vez, la obligación de pagarles su sueldo, concentración y correr con el 100 por ciento del costo de los pasajes para sus compromisos en condición de visitante.

Para el presidente de Wilstermann, con el acuerdo, el club logró cumplir sus compromisos internacionales, aunque reconoció que se esperaba más en el aspecto netamente deportivo. Pero lo institucional, administrativo y económico fue subsanado. Otro hecho destacado por López, es que varios jugadores juveniles que disputarán la Nacional “B” el segundo semestre de este año, tuvieron roce internacional y una preparación de primer nivel.

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