[VIDEO] Tras 107 minutos de un accidentado partido, que fue cortado por explosión de petardos, Wilstermann acabó empatado

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Con un bochornoso comportamiento de la barra local, que echó petardos al campo de juego en tres oportunidades, Wilster acabó empatando (1-1) ayer frente a Oriente en Santa Cruz.

El cotejo fue el penúltimo para ambos por el grupo A de la Copa de la División Profesional.

En apenas un minuto y medio de juego, la hinchada local lanzó petardos y uno de ellos explotó cerca del portero albiverde, Wilson Quiñónez.

El árbitro tarijeño, Nelson Barro paralizó las acciones como correspondía, pero la pirotecnia no paró.

Lo llamativo fue que había pocos policías en dicha tribuna y ninguno se movió para controlar a quienes lanzaron los cohetillos.

Maximiliano Caire, capitán de Oriente, se aproximó a las graderías para pedir calma a la afición y reanudar el juego.

Debido a estos incidentes, el partido estuvo parado por siete minutos.

Al 34, Junior Sánchez probó un remate venenoso de zurda y exigió la tapada de Arnaldo Giménez, que echó la pelota al córner.

Fue la llegada más clara para el local y del partido hasta ese momento.

Los dirigidos por Cristian Díaz tuvieron su primer tiro al arco en el tiempo de reposición, cuando Rudy Cardozo remató desde afuera y Quiñónez mandó la esférica al lanzamiento de esquina.

En la acción posterior, Martín Chiatti cabeceó y la defensa rival despejó el balón sobre la línea de meta.

El Imperio Escarlata rompió la barrera rival con un auténtico golazo de John Velázquez, quien anotó de derecha desde afuera del área a los 47’ del partido (0-1).

El Papu batió a Quiñónez con un furibundo y preciso disparo.

El Refinero estuvo cerca del empate luego de una pifia de Jonatá Machado que casi sorprendió a Giménez.

Cuando el cronómetro marcaba 53 minutos, la fanaticada local volvió a hacer explotar petardos y el cotejo estuvo paralizado nuevamente.

La pirotecnia llegó al campo de juego y cayó en el área chica, cerca de uno de los camarógrafos de la transmisión oficial.

Pipo se alejó de la zona peligrosa y Barro pidió garantías de seguridad para continuar.

Caire y Quiñónez intentaron calmar los ánimos, pero fue hostil la respuesta de la barra, por lo que las gestiones no llegaron a buen puerto.

El juez central determinó que el partido se siguiera jugando con la adverencia de suspenderlo si caía “un petardo más”.

El compromiso tuvo una paralización de 12 minutos por esto.

En el 68, Oriente igualó el marcador gracias al cabezazo goleador de César García tras un córner (1-1).

Tras el pitazo final, nuevamente explotaron petardos y cerca de los jugadores. Wilster se jugará todo el jueves (15:00) con Mamoré en Cocha por la última fecha de la Copa.

Fuente(s):
Opinion, Tigo Sports
Jorge Wilstermann